Los fibromas o miomas son tumores comunes que se desarrollan en edad fértil dentro de la pared del útero o matriz y pueden aparecer tanto en mujeres que han tenido hijos como en aquellas que no han concebido.
En términos médicos estos tumores se conocen también con otros nombres como mioma, leiomioma, fibromioma o leiomiomata. Estas masas se forman por un crecimiento anormal de las células musculares u otros tejidos y dependiendo del lugar donde se desarrollan se les divide en tres grupos:
- 1) Fibromas uterinos submucosos: crecen debajo del recubrimiento del útero ;
- 2) Fibromas uterinos intramurales: crecen entre los músculos y
- 3) Fibromas uterinos subserosos, se desarrollan en la parte exterior del útero .
Aunque los miomas pueden impedir que una mujer resulte embarazada, los avances en los tratamientos han mejorado las oportunidades de embarazo a pesar de la existencia de estos tumores.
• Causas y tamaño de los fibromas uterinos
Aunque se desconoce con exactitud la causa de los miomas, algunas teorías apuntan a que su crecimiento se debe a factores genéticos, ambientales, hormonales o a una combinación de éstos.
El tamaño de los fibromas uterinos es variable, pueden ser muy pequeños (menores de una pulgada), o tener 8 o más pulgadas de espesor. Los miomas pueden crecer tanto que el útero podría cuadruplicar su tamaño de manera similar a un embarazo de cinco meses.
Algunos fibromas se desarrollan en tallos denominados pedúnculos y en general dejan de crecer o disminuyen su tamaño tras la menopausia, aunque esto no sucede con todas la mujeres.
• Síntomas de los fibromas uterinos
La mayoría de miomas no causan síntomas, pero cuando lo hacen provocan varias molestias, las más comunes que suelen indicar la existencia de fibromas son: dolor y menstruación abundante que puede producir anemia.
Otros síntomas son opresión pélvica, necesidad constante de orinar, dolor de espalda, relación sexual dolorosa, sangrado entre períodos menstruales, problemas reproductivos como infertilidad, abortos espontáneos, trabajo de parto prematuro o complicaciones del trabajo de parto, dolor detrás de las piernas, presión en los intestinos que puede llevar al estreñimiento y/o acumulación de gases, entre otros.

